8 posturas de yoga para el dolor de ciática

Los beneficios del yoga son innumerables, tanto para el cuerpo como para la mente. Como ejercicio regular, el yoga aumenta la flexibilidad, el tono muscular y la fuerza, y ayuda a perder peso. Protege de lesiones y mejora nuestro rendimiento deportivo, dejándonos llenos de energía y vitalidad.

Por tanto, es una de las formas más eficaces de combatir los síntomas del dolor de la ciática. Si alguna vez ha sufrido de dolor de ciática, ya sabe que es una de las condiciones más dolorosas que uno puede experimentar.

El nervio ciático es el más largo del cuerpo, se extiende desde la base de la columna, a través de los músculos de los muslos y se extiende a los músculos de los pies.

El nervio ciático atraviesa un músculo pequeño pero significativo en la profundidad de la cadera, llamado piriforme. Cuando la tensión se acumula en su interior, comprime e irrita el nervio, provocando un dolor insoportable.

Aparte del dolor a lo largo del nervio ciático, el dolor de la ciática suele ir acompañado de otros síntomas desagradables como rigidez en las piernas y pies, hormigueo y pellizcos en la pierna, dolor de cadera, entumecimiento o dificultad para mover la pierna o el pie, reflejos reducidos en el rodilla, y debilidad que hace que las rodillas se doblen cuando uno se levanta de estar sentado.

Esta condición a menudo es el resultado de una hernia en la columna lumbar.

El yoga es una forma probada y eficaz de controlar el dolor de la ciática, por lo que aquí hay 8 posturas que debes realizar a diario en caso de que lo sufras:

1. El giro hacia atrás

Coloque un pie sobre una silla, coloque el brazo exterior sobre una rodilla levantada y el otro brazo en el otro lado. Gire la parte superior del cuerpo manteniendo las caderas juntas. Mantenga durante 30 segundos y repita en el otro lado.

2. La rodilla levantada

Comience en posición supina sobre la espalda. Lleve una rodilla al pecho, con la pierna aún recta y los dedos de los pies hacia arriba. Presione la rodilla, tire con las manos y mantenga los hombros en el suelo.

3. El giro de dos rodillas

Acuéstese boca arriba y con la ayuda de sus manos, forme la letra mayúscula “T”. Mantenga los hombros en el suelo, gire las rodillas hacia un lado y manténgase así durante un minuto. Repita en el otro lado.

4. El solo giro de rodilla

Acuéstese boca arriba con una pierna estirada y una rodilla doblada en un ángulo de 90 °. Coloque el brazo opuesto sobre esa rodilla. Estire la mano en el suelo hacia el lado opuesto y mantenga ambos hombros en el suelo.

5. La estocada retorcida

En posición de pie, dé un paso con una pierna hacia adelante, doble la rodilla y mantenga la otra pierna hacia atrás. Lánzate hacia abajo hasta que tus piernas formen dos ángulos rectos y luego gira el torso lo más a la izquierda que puedas. Mantenga durante 30 segundos y repita en el otro lado.

6. El giro sentado

Comience en una posición sentada, con los pies rectos frente a usted. Doble la rodilla y colóquela en la parte exterior de la otra rodilla. Mantenga una mano en el suelo detrás de usted, con el codo opuesto en la parte exterior de la rodilla doblada. En la exhalación, profundice en el giro mientras mira por encima del hombro derecho.

7. La postura del gato

Empiece a cuatro patas y luego levante el pecho tirando de los hombros hacia atrás. Inhala profundamente y mantén así durante 10 segundos. Luego, endereza la espalda, mete la barbilla en el pecho y levanta la espalda. Sostenga por otros 10 segundos y suelte.

8. Postura del niño

Baje el cuerpo hasta los brazos y las rodillas, apóyese en los talones y mantenga las manos en el suelo frente a usted. Permanezca todo el tiempo que se sienta cómodo.

Para obtener los mejores resultados, realice estas posturas de yoga por la mañana antes de ir a trabajar o por la noche antes de irse a dormir. ¡Sentirás las mejoras muy pronto!

Sin embargo, es posible que el yoga no sea apropiado para todas las causas de la ciática, por lo que antes de probar estas posturas, asegúrese de buscar un diagnóstico de un médico.

Además de estirar y hacer ejercicio, los expertos también sugieren la terapia alterna con calor y hielo. Debe mantener una bolsa de hielo en el área dolorida durante 15 minutos una vez cada hora y luego aplicar calor durante 15 minutos cada dos horas. El hielo combate la inflamación, mientras que el calor estimula el flujo de sangre al área dolorida.

Esta terapia también alivia los espasmos musculares que pueden acompañar al dolor de la ciática.

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